Surcos de la tierra,
Que se ven en tu rostro papá,
Surcos en los que sembraste semillas
de esperanza y libertad.
En tus ojos se pierden los sueños
de los vástagos que sembraste
de los cuales esperabas los mejores
frutos de tu cosecha.
Aún optimista sonríes
a la vida que has llevado a cuestas,
la cual has sabido llevar con paciencia,
llenándote de sabiduría.
Tu miraba alberga secretos
que sólo tu alma en silencio
conoce y siempre los lleva guardados
en lo más profundo de su ser.
Hay de aquel que no aprovecha
sentarse en tu regazo
y escuchar la más bellas historias
de tu niñez y ver brillar tus ojos
de felicidad al recordar aquellas aventuras
llenas de travesuras.
Quiero caminar en tu camino
quiero cargar tus dolores y tu felicidad,
quiero ser un gran hombre
en el que un día se marquen los surcos
de los caminos recorridos,
y pueda mi corazón sentirse bendecido,
por ser el fruto que dejaste sembrado
en los surcos de vida papá.
Escrito por: Cándida Rosa Corado Rivera
Fotografía: Hugo Velásquez
Los más hermosos sentimientos vienen de un corazón sincero, un corazón abierto a través de las palabras, el alma se convierte en un poema, que refleja lo más profundo de un ser enamorado, enamorado de la vida, de la luna y las estrellas, de las cálidas manos amigas y de la mirada del ser amado. Son las historias que has vivido las que reflejan tu experiencia, dolor, triunfos y fracasos. Son los sentimientos de tu vida.
miércoles, 18 de octubre de 2017
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