viernes, 17 de junio de 2022


 

Al final de tus días arrastrabas tus pasos

cansado del día, de los años, de la vida,

Llevabas tu carga y la de todos nosotros,

Siempre en silencio, sonriendo y amando.


Recuerdo las noches sentada en tus piernas,

escuchando mil cuentos que en tu cabeza inventabas,

escuchar las canciones que salían de tu boca,

con las cuales nos dormías todas las noches.


Tus brazos no se cansaron de cargar a tantas generaciones,

siempre decías que querías ver una gran familia,

Y tus ojos brillaban al estar reunida,

Tu corazón saltaba de felicidad con cada logro de tus hijos,

Y contabas con orgullo a todos cada uno de ellos.


Tus interminables historias,

las anécdotas qué en tu corazón tenías,

y que siempre nos decías: "muchas cosas las guardo en mi corazón por la seguridad de ustedes"

los chistes que no terminabas porque  te reías a carcasas sin haber contado el final.


Gracias por darnos tanto amor,

por tus canciones, tus himnos, tus cuentos, las predicas, por la famosa pona, porque tus brazos y corazón estaban abiertos siempre para nosotros, 

por formarnos y enseñarnos a ser lo hoy somos 

porque aunque ahora estés en el cielo, siempre tu amor y recuerdo están con  nosotros.

Te amo papá Paco.


Escrito por: Cándida Rosa Corado Rivera 


Mi querida hermana

  Mi querida hermana  Un recuerdo vino a mi mente, un recuerdo lleno de amor  un recuerdo lleno de alegría  y ahora de dolor. El recuerdo de...