miércoles, 18 de octubre de 2017

Caminos de mi infancia,
caminos de mi Tecpán,
 caminos de mis recuerdos,
caminos de felicidad.

Mis recuerdos de niño los guardo
en el corazón,
recuerdos de juego y de opresión,
pero todos valieron la pena,
para ser lo que soy.

Cierro los ojos y me veo
cargando con orgullo
la carreta de mamá
con la que llevaba la ropa
y el nixtamal, para que mi mamá
nos diera tortillas salidas
del comal.

Infancia, amada infancia
Llenaste mi corazón
de esperanzas y sueños,
de tristeza y de dolor

Ahora sólo veo caminos del
pasado y horizontes del futuro.

Escrito por: Cándida Rosa Corado Rivera
Fotografía: Andy Higueros Vielman



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las Manos de un Gigante

Las Manos de un Gigante No se mide el tamaño de un gigante por la sombra que proyecta en el camino, sino por el abrazo firme y constante con...