jueves, 25 de junio de 2026

Maestro




No solo dictas la lección del día,
ni guardas el saber en un estante;
tu voz es el cincel que constante,
va modelando el alma y la alegría.

Con la paciencia de un reloj de arena y de la marea en el día, 
enciendes una luz en la mirada;
frente a la pizarra iluminada,
el porvenir del mundo se moldea, 
Con cada palabra expresada. 

Eres puente, timón, mano extendida,
y la brújula que apunta hacia el mañana, 
guiando cada vida para éxito con alegría. 

Tu siembra y amor constante
se queda para siempre en nuestra vida, 
haciendo que nuestro camino
sea menos sinuoso y lleno de energía.

Gracias, maestro, por el noble empeño,
por dar las alas y cuidar el vuelo,
por enseñarnos a mirar al futuro 
y convencernos de alcanzar nuestros sueños. 

¡FELIZ DÍA QUERIDOS MAESTROS!

Escrito por: Cándida Rosa Corado

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